Responder también significa responder a la pregunta
Cuando una persona o una entidad presenta un escrito ante una Administración Pública, espera obtener una respuesta que le permita conocer aquello que ha solicitado.
La solicitud puede referirse a actuaciones realizadas, procedimientos seguidos, criterios aplicados o al fundamento de una determinada decisión administrativa.
La Administración puede responder mediante un informe, un oficio o una resolución.
Pero esa realidad plantea una cuestión muy sencilla:
¿Basta con emitir un documento o ese documento debe responder a las cuestiones planteadas?
La respuesta a esta pregunta resulta esencial para comprender cómo funciona la transparencia administrativa.
¿Cómo puede comprobarse si una respuesta responde realmente?
No hace falta realizar un análisis jurídico complejo.
Existe un método muy sencillo.
Consiste en colocar el escrito presentado junto a la respuesta recibida y comparar ambos documentos.
A partir de esa comparación pueden formularse cuatro preguntas:
¿La respuesta aborda todas las cuestiones planteadas?¿Describe las actuaciones que se solicitaron conocer?
¿Identifica el fundamento normativo cuando se pidió expresamente?
¿Existe correspondencia entre cada pregunta y la respuesta ofrecida?
Es un ejercicio puramente documental.
Los propios documentos permiten comprobarlo.
No siempre el problema es estar de acuerdo
Existe una diferencia importante entre discrepar de una respuesta y no encontrar respuesta a una cuestión concreta.
Una Administración puede mantener un criterio completamente distinto al del ciudadano o la entidad que presenta un escrito.
Eso forma parte del funcionamiento normal de cualquier procedimiento administrativo.
Otra cuestión diferente es que determinadas preguntas formuladas expresamente no encuentren una contestación identificable dentro del documento recibido.
Por eso resulta recomendable centrar el análisis en los documentos y no en las opiniones.
La transparencia también consiste en facilitar la comprensión
La transparencia administrativa no depende únicamente de que exista una respuesta.
También depende de que esa respuesta permita comprender:
- qué actuaciones se realizaron;
- qué procedimiento se siguió;
- qué criterios se aplicaron;
- y cuál fue el fundamento de las decisiones adoptadas.
Cuando esa información puede localizarse con claridad, cualquier persona puede comprender el expediente y ejercer un control informado sobre la actuación administrativa.
CASO PRÁCTICO EN YECLA
Desde la Asociación Soy su voZ hemos realizado precisamente ese ejercicio de comparación documental en varios expedientes administrativos relacionados con la gestión de gatos comunitarios.
En lugar de limitarnos a afirmar que determinadas cuestiones permanecen sin respuesta, hemos optado por publicar tanto los escritos presentados como las respuestas recibidas para que cualquier persona pueda realizar esa misma comprobación.
Nuestro objetivo no es que el lector adopte nuestra posición.
Es que pueda leer la documentación y formar su propio criterio.
Conclusión
Una respuesta administrativa no se valora únicamente porque exista un documento.
También por la posibilidad de identificar en él la información que fue solicitada.
Por eso, comparar el contenido de un escrito con la respuesta recibida constituye uno de los ejercicios más sencillos y útiles para comprender cualquier expediente administrativo.
Porque, al final, responder no consiste únicamente en emitir un informe. También consiste en que la respuesta permita conocer aquello que se preguntó.
¿Y TÚ QUE OPINAS?
¿Cómo se vive esta realidad en tu municipio?
Queremos conocer tu experiencia. ¿Cómo se está gestionando esta situación en tu municipio? ¿Has observado buenas prácticas o aspectos que podrían mejorarse?
Tu experiencia puede ayudar a comprender mejor la realidad, enriquecer el debate y contribuir a mejorar la protección y el bienestar de los animales.
Cada experiencia aporta una visión diferente y puede ayudar a mejorar las cosas.
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