Código Civil. Artículo 333 bis.

Los animales son seres vivos dotados de sensibilidad.

El propietario, poseedor o titular de cualquier otro derecho sobre un animal, debe ejercer sus derechos sobre él, y sus deberes de cuidado, respetando su cualidad de ser sintiente, asegurando su bienestar conforme a las características de cada especie, y respetando las limitaciones establecidas en ésta, y las demás normas vigentes.