Colonias felinas: la urgencia del respeto y el apoyo institucional

25 de septiembre de 2025 · Colonias Felinas

Las colonias felinas, cuando están adecuadamente acondicionadas con casetas, comederos y bebederos, ofrecen a los gatos comunitarios un lugar seguro y digno donde refugiarse y alimentarse. Estos espacios, aunque sencillos, son un ejemplo de cómo la ciudadanía puede convivir en armonía con los animales que forman parte de nuestro entorno urbano.

Sin embargo, la realidad es distinta. Existe una falta de apoyo institucional, escasez de campañas de sensibilización y, sobre todo, una carencia de respeto por parte de la ciudadanía, no solo hacia estas instalaciones, sino también hacia el voluntariado que dedica tiempo y esfuerzo a su cuidado. Esto se refleja en los recurrentes actos vandálicos de los que son objeto (rotura de mobiliario, sustraer el pienso, bebederos, comederos, material de limpieza, dejar desperdicios de comida casera…) como evidencia la imagen.

Un marco legal que debe cumplirse

El marco legal vigente en materia de protección de los derechos y el bienestar de los animales, establece de manera clara la obligación de garantizar un trato digno a los animales y reconoce la gestión ética de las colonias felinas mediante el método CER (captura, esterilización y retorno).

Igualmente, la Ley 45/2015, de Voluntariado, recuerda que la labor de las personas voluntarias debe contar con respaldo institucional, con recursos, formación y reconocimiento.

En nuestro municipio, sin embargo, seguimos careciendo de ese apoyo tan necesario: no contamos con campañas de concienciación ciudadana ni de sensibilización, ni los suficientes recursos necesarios. La labor del voluntariado continúa siendo poco visible y escasamente valorada. Además, esta tarea queda aún más desprotegida al darse mayor peso a las quejas de algunos vecinos a quienes les incomoda la presencia de los gatos, que a la palabra y experiencia de los propios voluntarios que dedican su tiempo y esfuerzo diario a cuidarlos.

El voluntariado: un trabajo que apoya, no sustituye

El cuidado de las colonias felinas descansa exclusivamente sobre los hombros de voluntarios y voluntarias que, de forma desinteresada, dedican su tiempo y recursos personales todos los días del año. Están ahí con lluvia, frío o calor, garantizando el bienestar de los gatos y la higiene de los espacios comunes.

Este esfuerzo, que supone un ahorro considerable para la administración pública, muchas veces en lugar de recibir apoyo y reconocimiento, se desarrolla en condiciones de soledad, precariedad y falta de visibilidad. Además, no hay que olvidar que la gestión de los gatos comunitarios es competencia y responsabilidad directa de los ayuntamientos de cada localidad, que son los responsables titulares conforme al marco legal vigente.

Soluciones urgentes y necesarias

Para avanzar hacia una gestión responsable y ética, es necesario tomar medidas realistas:

  • Instalar cámaras de seguridad en las colonias más críticas con el fin de identificar a los responsables de actos vandálicos o maltrato contra el mobiliario, los animales y/o el voluntariado.
  • Impulsar campañas de concienciación y sensibilización que promuevan el respeto hacia los gatos comunitarios y hacia quienes los cuidan.
  • Reconocer y dar visibilidad al voluntariado, que con esfuerzo y constancia sostiene una labor de gran valor social.
  • Establecer comunicación periódica entre administración, asociaciones y ciudadanía, de modo que la gestión sea coordinada, organizada y realmente efectiva.
  • Informar a la ciudadanía de sus obligaciones respecto a las colonias felinas establecidas en al artículo 41 de la Ley 7/2023.
  • Colocar carteles informativos e identificativos en las colonias.

Conclusión

El cuidado de las colonias felinas no puede seguir dependiendo únicamente de la buena voluntad de unos pocos. Se trata de un deber legal, ético y social que exige implicación, y compromiso institucional.

Los ayuntamientos cuentan con la ayuda y colaboración de voluntarios y voluntarias, un recurso fundamental que puede ser aprovechado para cumplir de manera más eficaz con sus obligaciones en materia de bienestar animal. Sin embargo, es imprescindible que este trabajo sea reconocido, que se nos escuche y que se nos apoye.

Nuestro objetivo, más allá de la sensibilización hacia los gatos comunitarios, es el control poblacional y sanitario de las colonias felinas, asegurando su bienestar y, por ende, el de la comunidad. Los voluntarios somos un puente entre la administración y la ciudadanía en la gestión responsable de estos animales, y merecemos poder realizar nuestra labor en un entorno de respeto, protección y dignidad.

¿Te ha resultado útil?

Compártelo con otras personas.

¿Te ha resultado útil este artículo?

Si este contenido te ha ayudado, puedes seguir formando parte de Soy su voZ de dos maneras.

Recibir

Recibe nuevas publicaciones, recursos y herramientas útiles directamente en tu correo.

Colaborar

Ayúdanos a seguir investigando, elaborando escritos y defendiendo el bienestar animal.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *