El bienestar animal no se limita al ámbito doméstico ni a las situaciones más visibles de abandono o desprotección. También está presente en la forma en que se cuidan los espacios públicos, las zonas verdes, los parques, los jardines, los estanques y todos aquellos entornos urbanos donde pueden habitar, descansar o transitar animales.
Cuando hablamos de protección animal, a menudo pensamos en grandes actuaciones: rescates, adopciones, atención veterinaria o gestión de colonias felinas. Sin embargo, el bienestar animal también se construye en lo cotidiano.
En la planificación de una limpieza, en el mantenimiento de una zona verde, en la previsión de agua o sombra cuando sea necesario, o en la manera en que se ejecutan actuaciones que pueden afectar al entorno.
En los últimos años, la protección animal ha adquirido una presencia cada vez mayor en la sociedad y en la actuación de las administraciones públicas. La Ley 7/2023 establece un marco básico estatal para la protección, garantía de derechos y bienestar de los animales de compañía y de los animales silvestres en cautividad, sin perjuicio de otras normas específicas que puedan resultar aplicables según la especie o la situación concreta.
En la Región de Murcia, la Ley 6/2017 de protección y defensa de los animales de compañía también se enmarca en esa finalidad de protección, defensa y sensibilización social respecto a los animales de compañía.
Para consultar los escritos completos y las contestaciones del Ayuntamiento, puedes ir directamente al final del blog.
Prevenir también es proteger
El bienestar animal no debe entenderse únicamente como una respuesta cuando ya existe un problema. La prevención es una parte esencial de cualquier política pública responsable.
Planificar con antelación, actuar con criterios técnicos y valorar el posible impacto sobre los animales que habitan o frecuentan un espacio permite evitar incidencias y mejorar la convivencia. Esto resulta especialmente importante en entornos compartidos, como parques, jardines, estanques, solares, zonas de paso o espacios donde conviven personas, animales y actividad municipal.
Limpiar, reparar, vaciar, podar o intervenir en una zona pública son actuaciones necesarias en muchos casos. La clave está en que se hagan de forma ordenada, con información suficiente y adoptando medidas preventivas cuando puedan existir animales afectados.
Espacios públicos y responsabilidad compartida
Los espacios públicos forman parte de la vida diaria de la ciudadanía. Son lugares de convivencia, descanso, paseo y relación con el entorno. Por eso, su mantenimiento no solo tiene una dimensión estética o funcional, sino también social, ambiental y, en determinados casos, vinculada al bienestar animal.
La protección de los animales no corresponde únicamente a una persona, una asociación o una administración. Es una responsabilidad compartida que requiere colaboración, comunicación y seguimiento. Las entidades ciudadanas pueden aportar observación directa, experiencia sobre el terreno y conocimiento de situaciones concretas. Las administraciones, por su parte, tienen la capacidad de planificar, ejecutar, coordinar y responder dentro de sus competencias.
Desde este enfoque, la participación ciudadana cumple una función importante. Informar de una situación, solicitar una comprobación o pedir documentación no debe entenderse como confrontación, sino como parte de una cultura democrática basada en la transparencia y la mejora continua.
El derecho de petición está reconocido en el artículo 29 de la Constitución Española y desarrollado por la Ley Orgánica 4/2001. Además, la Ley 19/2013 reconoce el derecho de acceso a la información pública en los términos previstos legalmente.
Una actuación preventiva en Yecla
En coherencia con este enfoque, Soy su voZ ha presentado una comunicación preventiva ante el Ayuntamiento de Yecla en relación con la limpieza anual de abril del estanque del Parque del Cespín.
Según se recoge en el escrito, la asociación solicita que se compruebe si dicha limpieza, prevista en el pliego municipal de mantenimiento de zonas verdes, ha sido realizada, puede consultar el pliego aquí.
En caso de no haberse llevado a cabo todavía, se pide que se programe de forma ordenada y técnicamente adecuada, procurando que cualquier actuación que pudiera afectar al estanque se realice con las medidas preventivas necesarias para el entorno y los animales que puedan habitarlo o frecuentarlo.
Cuidar lo común también es cuidar la vida
El bienestar animal se defiende también en los pequeños gestos: en observar, avisar, preguntar, prevenir y participar. Cada espacio público bien gestionado contribuye a una convivencia más respetuosa entre ciudadanía, animales y entorno urbano.
Desde Soy su voZ seguiremos promoviendo una cultura de protección animal basada en la responsabilidad, la transparencia y la colaboración institucional. Porque cuidar los espacios comunes también significa cuidar la vida que los habita.




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